viernes, 28 de marzo de 2014

( ...el amor nos trastorna , y somos materia de su experiencia ; Rubén F nos dona dos perlitas para el finde , poemas de amor , con lenguaje puro y trastornado a la vez - insiste , creo , con aires de copla , en el 2 º...de dónde salió esa filiación ...?? - )


martes, 25 de marzo de 2014

cumpleaños.

La hipermoderna Biblia de neón que aceptamos y enriquecemos desordenadamente , el facebook , señala sin duda que nací hace desmesurados años en un sereno y soleado pueblo costero del oeste costarricense ...sobre el Pacífico central , llamado sonoramente Tamarindo .
Y que ahora habito , moro , yazgo - cuantos modos de decirlo - en una de las ciudades mas bellas de España y de la Europa toda , tierra de cristianos y de moros , Sevilla ; llevando a cuestas , retomo , y porqué no admitirlo , la inconcebible edad de 97 años , senectud que soporto , si no estoico , humorístico , en tanto los humos de la desmemoria turban la límpida memoria de mi pasado , de mi ya frondoso y versátil pasado .
Rodeado de serenos amores y de atenuadas pasiones - plácidas relecturas , sensatas devociones , voces que retornan , dísticos que se empecinan en habitarme , inconcebibles ritmos que aún serpentean en mí , búsquedas del todo inútiles para mentes pragmáticas , auxilios de pócimas aliviadoras y ....y ya no recuerdo que otros prodigios - , trastorno inocente los dictámenes de las estadísticas , obstinado inauguro cada amanecer con una sonrisa agradecida y modero al agitado , incorregible mundo , desde temprano , acompañado de un frugal aunque apetitoso desayuno .
Acaso sea este derrotero más inexplicable que el de mis congéneres , entre sorpresas y epifanías ...? No lo creo , como se agrega , modestamente .
Mientras tanto albergo en mí la esperanza de un alba  nueva , la para mí frenética busca en la biblioteca , el calmo atardecer , el sosiego de las perfumadas sábanas , en la noche intensa. 
( con aires norteños y ecos de Vallejo , Rubén F. inicia la saga poética...se animò nomás )
 AIRE TRISTE
Mudito de cantos bailo mi sombra triste
Mudito digo que estoy
No miento no Ni miento si
Ojito si Ojistos tris tristes ojitos voy
Yo ando así asinvos así voy yoando
Cantito corto pedacitos de mi
Muditos de dicha que fue
Ya noes ma´sss mi dicha la que fue ya
No no no no no no
Mudito de cantos y ojitos sin dicha voy
Yo
anndo así nomás… 



jueves, 20 de marzo de 2014

( un relato , el primero que propone , de un orador notable , empedernido reflexionador , que extrae de su arcón - hasta ahora entrabierto / entrecerrado - , un escrito que vuela , ligero , sobre sus benditas obsesiones .....esperamos más , Rubén F. )



De voces y escrituras
Un relato de mi madre

Tengo el recuerdo de mi madre en la infancia temprana, relatándome historias en la pequeña cocina de mi casa paterna: cuentos camperos (que aseguraba había oído de boca de alguno de sus padres), leyendas, anécdotas, pequeños mitos orales (comida para mis oídos, pienso a la distancia). Estos relatos infantiles que asocio a las tardes –más específico: a “la hora de la leche”- impactaron profundamente en mi espíritu (si se me permite la expresión), en mi curiosidad y fascinación por las narraciones en sus diferentes formas y “gustos”. La oralidad por el relato, el gusto por escuchar y saber de las versiones y formatos en el registro de lo que constituye la transmisión oral, me acompañan, me sostienen, me entraman. De alguna forma, el oído (de) gusta de lo que se le cuenta.
Mi padre solía decirme que era un pequeño dificultoso para comer: “había que sentarte en la sillita y contarte cuentos para que comieses. Te quedabas embobado escuchando historias y abrías la boca. Así te ponía la cuchara y comías…” También él me alimentaba de palabras y “papi-llas”.
Voces de mi infancia que se hacen letra en mis oídos. 
No obstante, él marcaba una cierta distinción entre relato y escrito. “Se me acababan los inventos y te leía cuentitos que compraba en el quiosco”.
Me sorprende pensar cómo ingresó lo escrito de la voz de mi padre…
Letra de imprenta, papel y dibujo. El pequeño artefacto en su formato de tapita dura e ilustración a dos manos, entra en escena en mi vida de la mano de mi padre. Me recuerdo niño recorriendo páginas con la vista buscando sus dichos; saltando entre escenas ilustradas –iluminadas por su voz- y letras amontonadas en mi recuerdo: ¡comiéndome con los ojos el relato! ¡Saboreando los sonidos; degustando el recuerdo de lo leído!!
Lo que me une a los libros, reconstruyo a la distancia- está en relación a mi padre.
No solo por esto, claramente. Otro relato –y esta vez no leído- produce una escritura que me acompaña también. Tengo aun hoy mi deuda, por esta vía a mi padre, con los libros.
Pero ese es otro cuento. No quiero perder ahora, el hilo del relato materno que me retorna: el que alimenta –o indigesta, según los momentos y circunstancias- mis oídos.

Así es que hay uno que en su momento me produjo una profunda perplejidad.

Cuenta la historia, que en los viejos tiempos, hace mucho, mucho, las serpientes volaban. Ellas se movían de un lugar a otro mediante sus alas, reinaban en los cielos.
Cierta ocasión, la virgen María encinta, se desplazaba por un camino montada en un asno, cuando de entre las rocas, al costado del mismo, abrió sus alas una serpiente para alzar vuelo, asustando al burro y tirando al suelo a la virgen.
Dios entonces maldijo al asno y a la serpiente. Al asno lo hizo estéril: “no podrás tener descendencia”; y a la serpiente le quitó las alas, la condenó a “arrastrarse y morder el polvo”.

El vuelo de las serpientes –sobremanera- me sumió en inquietud y luego perplejidad.  Estimo que había algo siniestro en este despliegue alado. Imaginar la serpiente y agregarle alas (que no imaginé emplumadas) supongo emparentó con representaciones del demonio o de dragones.
Me pregunto si no es que puse en duda el relato. O si se quiere: interrogué el por qué del armado de lo que se estaba contando. Digo esto por cuanto me llené de preguntas y cálculos respecto al tiempo en que estos animales pierden su condición de vuelo. Algo me hace dudar y reflexionar, interrogar al cuento, me pone a calcular tiempos. ¿Desde cuándo hasta cuándo es que vuelan? Los viejos tiempos: ¿qué tiempo es? ¿Dónde situar ese tiempo? Los viejos tiempos ¿se ubican en estas tierras campestres? Pero… la Virgen es de otra tierra y de otro tiempo… La Virgen –decididamente- me resultaba extranjera al relato ¿El abuelo –el abuelo arriero- lo escuchó en las rondas de mate? ¿O fue la abuela, que lo trajo tal vez de boca de su madre? 

Cierta efectividad desde entonces –poner en cuestión el relato transmitido, interrogarme interrogándolo- podríamos decir que me acompaña. No niego los dichos; me someto a la lógica de la leyenda (es y no es, pero busca dar cuenta de algo. Alguna pequeña verdad o razón de ser encierra) En este sentido mi madre es clara en develarme el sentido de las leyendas y los cuentos: ordenan, explican alguna cuestión o divierten, más aun: a veces son formas de poner en relato lo que no logra entenderse, lo que no logra terminar de creerse, pero que así, disfrazado, transformado en cuento, acertijo, leyenda, toma un matiz que permite en su circulación de boca en boca, el agregado y la pérdida. Tal vez alguna pequeña verdad o razón caiga de lo que se dice en la transmisión.

Por otro lado, percibo el trasfondo siniestro que atribuyo al cuento.

Me atrapan por cierto, el contexto del relato y la voz de mi madre. Algo de prohibido se juega allí. Me resultaba acogedor –y secretamente me halagaba la exclusividad del encuentro- que ese fuera un tiempo en que no se hablaba de la escuela o las cosas de casa.
No obstante los restos siniestros persisten.
Vuelan hasta el tiempo de María y su encuentro con la serpiente a la vuelta del camino.
Dios es implacable en su furia.

martes, 18 de marzo de 2014


Retrato ( J. Ch. )

de la desmesura como una de las bellas artes.

 

De los oficios posibles, los circenses le hubieran venido como anillo al
dedo : malabarista , amaestrador de perritos , clown o tony , maestro de
ceremonias ...no es difícil imaginarlo - tampoco - animando , micrófono
en mano (whisky en la otra ) , las trasnoches de un night-club yanqui ,
repentizando e inventando , excesivo , para delicia y sorpresa de los
exigentes parroquianos . Pero como es un textilero judío desde siempre
, a chicos y grandes nos queda el gozoso consuelo de fantasearlo en
aquellos inverosímiles menesteres .

Ama a Rácing, ama a los animales , ama a la Revolución Social , ama a las
mujeres...( en ese desorden ) . Es el más setentista - por lejos - de
todos nosotros , y el ¡ único ! que encarnó , cuando alboreaba su
juventud , la transformación radical de usos y costumbres : fue a la
caza de la mujer deseada y deslumbrante , cometió la por entonces
inconcebible paternidad , batalló , por fin , en tumultos diversos .

Se sabe , la Vida le late en exceso : ¡cuándo no! una palabra de más
, trastabillada , el impetuoso , irrefrenable intento de opinar ,
aclarar , iluminar; siempre la 'salida' certera, la risa en complicidad
y amplificación  ( shhhh , en baja voz : su cuerpo soporta derrames de
alcohol y de nicotina , de madrugadas y hierbas diversas , sin prudencia
ni concierto ...)
Aunque voluptuoso , cree , él también , en las formas puras de la
comunicación humana , en la pedagogía constructiva , en el decidido
progreso , en la benigna transformación de las prácticas colectivas , en
sociedad .
Pantagruélico , anacrónico , incorrecto ; una suerte de Francisco de
Asís expresionista , intoxicado , o tal vez un inocente Guasón que
trabaja para que sus cofrades nocturnos experimentemos el júbilo , la
satisfacción inefable del uso del momento .
Que así siga , siendo .












 

 Tóntica.

 o de como se fixan y enumeran profesiones y labores de los cofrades et aún de sus eminentíssimas esposas a partir de un paseo común .


 Los suplicantes , los engreídos
los lenguaraces , los retenidos
los kamikaze , los impetuosos
los incolúmes , los perezosos
indiferentes y apasionados :
¿ vamos al cine este sabádo ?

Los aquiescentes , los inquietantes
las sibilinas interpretantes
los recitantes , entrelazados
recalcitrantes enamorados
las que no duermen , las sonambúlas...
¿ vemos el finde la pelicúla ?

Las negras aves , protogalenos
culos sentados , los escalenos
artes textiles , la pedagógia
asegurantes ; variada logia
¿ El anfiteatro o el film casero ?
¿ vemos un filme o es suma cero ?

Los teatrogriego , los indignados
o irreflexivos sobreadaptados
los vocingleros, los tenebrosos
los silencieros , los amorosos
los vacilantes , los que vaiviene
¿ nos encontramos pa' ver de " Trenes " ?

Que comparezca la Blanca Rata
su Ser de líder no se desata
palabra al viento , tizas en mano
¡ no toleramos ningún desgano !
( con mis errores que no se tiente
me he referido al sábado veinte )