miércoles, 1 de enero de 2014

                        EL ASNO PODRIDO

Una actividad de tendencia moral, podría ser provocada por la voluntad violentamente paranoica de sistematizar la confusión.

El hecho mismo de la paranoia,y especialmente la consideración de su mecanismo como fuerza y poder,nos conduce a las posibilidades de una crisis mental de un orden que puede ser equivalente,pero en todos los casos en las antípodas, de la crisis a la cual nos somete igualmente el hecho de la alucinación.

Yo creo que está próximo el momento donde,por un proceso de caracter paranoico y activo del pensamiento,será posible (simultáneamente con el automatismo y otros estados pasivos), sistematizar la confusión y contribuir al descrédito total del mundo de la realidad.

Los nuevos simulacros (simulacres) que el pensamiento paranoico puede subitamente hacer aparecer,no solamente hallarían su origen en el inconsciente,sino que también la fuerza del poder paranoico será puesta al servicio de éste mismo.

Esos nuevos simulacros amenazantes obrarán hábil y corrosivamente con la claridad de las apariencias psíquicas diurnas,nos harán soñar por su especial auto-pudor a los viejos mecanismos metapsíquicos, con alguna cosa que de buen grado nos confundiríamos con la esencia misma de la naturaleza que,según Heráclito,ama esconderse.

También lejos de la posible influencia de los fenómenos sensoriales a los cuales la alucinación se puede considerar mas o menos ligada,la actividad paranoica se sirve siempre de materiales controlables y reconocibles.Basta que el delirio de interpretación llegue a releer el sentido de las imágenes de las pinturas heterogéneas que cubren un muro,para que ya nadie pueda negar la existencia real de esa vinculación.La paranoia se sirve del mundo exterior para hacer valer la idea repetitiva,con la problemática particularidad de hacer válida la realidad de esa idea para los otros.La realidad del mundo exterior sirve como ilustración y prueba,y está puesta la servicio de la realidad de nuestro espíritu.

Todos los médicos están de acuerdo en reconocer la celeridad y la inconcebible sutileza frecuentes en la paranoia,la cual,se provee de motivos y de hechos de una fineza tal que escapan a las personas normales,alcanzan conclusiones frecuentemente imposibles de contradecir o refutar,y que,en todo caso,desafían casi siempre el análisis psicológico.

Es por un proceso netamente paranoico que es posible obtener una imagen doble:es decir la representación de un objeto que,sin la menor modificación figurativa o anatómica,sea al mismo tiempo la representación de otro objeto absolutamente diferente,privado él también de toda clase de deformación o anormalidad que podría descubrir el cambio.

La obtención de una tal imagen doble ha sido posible gracias a la violencia del pensamiento paranoico que se ha servido,con astucia e intención,de la cantidad necesaria de pretextos, coincidencias, etc.,aprovechándolos para hacer aparecer la segunda imagen que,en este caso,toma el lugar de la idea repetitiva.

La imagen doble(cuyo ejemplo puede ser el de la imagen de un caballo que al mismo tiempo es la imagen de una mujer) se puede prolongar,continuando el proceso paranoico,la existencia de otra idea repetitiva, siendo entonces suficiente para que una tercera imagen aparezca(la imagen de un león,por ejemplo)y así de seguido en la concurrencia de un número de imágenes, limitadas únicamente por el grado de capacidad paranoica del pensamiento.

Yo someto al exámen materialista la clase de crisis mental que una tal imagen pueda provocar,yo la someto al problema,mas complejo aún,de saber cual de tales imágenes tiene mas posibilidades de existencia si se admite la intervención del deseo,y también el problema,de orden mas grave y mas general, de saber si la serie de las representaciones admiten un límite o si,como nosotros tenemos toda la razón de creer,ese tal límite no existe,o bien,existe unicamente en función de la capacidad paranoica de cada individuo.

Todo esto(suponiendo que otras razones generales no intervienen), me permite por lo menos avanzar que las imágenes mismas de la realidad dependen del grado de nuestra facultad paranoica, y que por lo tanto,teoricamente,un individuo capaz a un grado suficiente de la dicha facultad, podría según su deseo querer cambiar sucesivamente la forma de un objeto tomado de la realidad, como en el caso de la alucinación voluntaria, pero con la particularidad mas grave,en el sentido destructor,que las diversas formas que puede tomar el objeto en cuestión serían controlables y reconocibles por todo el mundo,donde la paranoia las habría simplemente señalado.

El mecanismo paranoico,por el cual nace la imagen en múltiples figuraciones,pone a la comprensión la llave del nacimiento y del origen de la naturaleza de los simulacros(simulacres), frente a la realidad y a la ausencia de la mas ligera ósmosis entre ésta y los simulacros,que nosotros concluimos en la imposibilidad (poética)de todo orden de comparación.No habrá posibilidad de comparar dos cosas si solamente es concebible la no-existencia de algún orden de atadura entre ellas,conciente o inconciente.Una tal comparación llegará a nosotros como una tangible ilustración, con claridad, la idea que nos hemos hecho de suposición gratuita.

Es por su falta de coherencia con la realidad,y por lo que puede haber de gratuidad en su presencia,que los simulacros pueden fácilmente tomar la forma de la realidad y ésta en su transcurso adaptarse a las violencias de los simulacros,que un pensador materialista los confunde[1] con las violencias de la realidad.

Nada me puede impedir reconocer la múltiple presencia de los simulacros en el ejemplo de la imagen múltiple,así como si uno de esos estados adopta la apariencia de un asno podrido, igualmente si el tal asno está real y horriblemente podrido,cubierto de miles de moscas y de hormigas,y como en ese caso no se puede suponer la significación por ella misma de estados diferentes de la imagen mas allá de la noción de tiempo,nada me puede convencer que esa cruel putrefacción del asno, no sea otra cosa que el reflejo enceguecedor y enérgico de nuevas piedras preciosas.

Y nosotros no sabemos si detrás de los tres grandes simulacros, que son la mierda,la sangre y la putrefacción,no se esconde justamente la deseada "tierra de los tesoros".

Conociendo esos simulacros,hemos aprendido luego de un buen tiempo a reconocer la imagen del deseo detrás de los del terror,y también el sueño de la "edad de oro" detrás de los ignominosos simulacros escatológicos.

La aceptación de simulacros donde la realidad se esfuerza penosamente de imitar las apariencias,nos conduce al deseo de cosas ideales.

Puede ser que ningún simulacro  haya sido creado de conjunciones a los cuales la palabra ideal conviene mas exactamente,que el gran simulacro que constituye la conmovedora arquitectura ornamental del Modern Style.Ningún esfuerzo colectivo ha llegado a crear un mundo de sueño tan puro y tan problemático como las edificaciones del Modern Style,las cuales,al margen de la arquitectura,constituyen ellas solas verdaderas realizaciones de deseos solidificados,donde el mas violento y cruel automatismo traiciona dolorosamente el odio de la realidad y la necesidad de refugio en un mundo ideal,a la manera de lo que ocurre en una neurosis infantil.

Eso es lo que nosotros podemos amar aún,el bloque imponente de las edificaciones delirantes y frías esparcidas por toda Europa, despreciadas y descuidadas por las antologías y los estudios.He aquí lo que basta oponer a nuestros cerdos estetas contemporáneos, defensores del execrable "arte moderno" y también he aquí lo que basta oponer a toda la historia del arte.

Conviene decir,de una vez por todas,a los críticos de arte, artistas,etc.,que ellos no esperen de las nuevas imágenes surrealistas mas que la decepción,la mala impresión y la repulsión.En efecto, al margen de las investigaciones plásticas y otras "pendejadas (conneries)",las nuevas imágenes del surrealismo van a tomar más y más,las formas y los colores de la desmoralización y la confusión.No está lejos el día donde un cuadro tendrá valor,y no solo el valor de un simple acto moral,y por lo tanto simple acto gratuito.

Las nuevas imágenes,como forma funcional del pensamiento,van a tomar la libre inclinación del deseo,siempre rechazado violentamente.La actividad mortal de las nuevas imágenes pueden aún,paralelamente a otras actividades surrealistas,contribuir a la ruina de la realidad,a provecho de todo lo que a través de las infames y abominables ideas de todo orden,estéticas,humanitarias, filosóficas,etc.,nos devuelve a las fuentes claras de la masturbación,del exhibicionismo,del crimen,del amor.


Idealistas sin participar de ningún ideal.Las imágenes ideales del surrealismo, al servicio de la inminente crisis de la conciencia,al servicio de la Revolución.

                                         SALVADOR DALI
                                     Extraido de La Femme visible
                                     París,1930.
                                     Traducción:Pablo Fridman    



    [1] Yo he visto aquí,particularmente,las ideas materialistas de Georges Bataille,pero también en general todo el viejo materialismo que ese señor pretende senilmente rejuvenecer en su apoyatura, gratuitamente,sobre la psicología moderna.

1 comentario:

  1. de un jovencísimo Dalí...( para los talentosos ...¿ existe esa condición ? acaso no van , de cabo a rabo , asombrándonos ? ) una elaboración , proclama , manifiesto .
    texto que dialoga con la perspectiva de Freud en el artículo anterior .

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